Resumen
En este discurso, el Papa León XIV expresa su agradecimiento por la bienvenida en Roma y reafirma su compromiso de servir con fe al pueblo y a la ciudad. Destaca la importancia del evangelio, la caridad y la dignidad humana como pilares del bien común. Podcast creado por igles-ia.es
Ideas clave
El Papa agradece la acogida y reafirma su compromiso de servir a la comunidad romana desde su ministerio pastoral.
La misión de la Iglesia en Roma es evangelizar, cuidar a los más vulnerables y promover la dignidad humana.
Se destaca la importancia de que Roma, con su patrimonio histórico y artístico, también sea símbolo de valores cristianos y civiles.
El Evangelio debe ser la fuente de inspiración para la cultura, la educación y la atención social en la ciudad.
El Papa bendice a Roma y a sus habitantes, invitando a vivir en comunión y en valores de humanidad y civilización.
Frases destacadas
“el Papa León XIV expresa su agradecimiento por la acogida y las palabras de saludo.”
“siento la grave pero apasionante responsabilidad de servir a todos sus miembros, teniendo ante todo en mi corazón la fe del pueblo de Dios y, por tanto, el bien común de la sociedad.”
“Desde hace dos milenios, la Iglesia vive su apostolado en Roma anunciando el Evangelio de Cristo y prodigándose en la caridad.”
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Leer el texto íntegro del documento
Señor Alcalde ,
Le estoy muy agradecido por la acogida y las palabras de saludo que me ha dirigido. Junto con usted, doy las gracias a la Administración municipal, así como a las autoridades civiles y militares, en el día de mi toma de posesión como Obispo de Roma.
Al iniciar oficialmente mi ministerio de Pastor de esta Diócesis, siento la grave pero apasionante responsabilidad de servir a todos sus miembros, teniendo ante todo en mi corazón la fe del pueblo de Dios y, por tanto, el bien común de la sociedad. Para este último fin somos colaboradores, cada uno en su ámbito institucional. Inmediatamente después de la elección, recordaba a los hermanos y hermanas reunidos en la Plaza de San Pedro que soy cristiano con ustedes y obispo para ustedes: ¡hoy puedo decir con un título especial que para ustedes y con ustedes soy romano!
Desde hace dos milenios, la Iglesia vive su apostolado en Roma anunciando el Evangelio de Cristo y prodigándose en la caridad. La educación de los jóvenes y la asistencia a los que sufren, la dedicación a los últimos y el cultivo de las artes son expresiones de ese cuidado por la dignidad humana que debemos sostener en todo momento, especialmente hacia los pequeños, los débiles y los pobres. En el año santo del Jubileo, esta solicitud se extiende a los peregrinos procedentes de todas partes del mundo, y se beneficia también del compromiso profuso por la Administración Capitolina, por lo que expreso mi viva gratitud.
Señor alcalde, deseo que Roma, incomparable por la riqueza de su patrimonio histórico y artístico, se distinga siempre también por aquellos valores de humanidad y civilización que encuentran en el Evangelio su savia vital. Con estos sentimientos, imparto la bendición apostólica a esta ciudad y a todos sus habitantes.