Discurso 3 de enero de 2026 · Semana del 29 de diciembre de 2025

Concierto de la Capilla Musical Pontificia "Sixtina" (3 de enero de 2026)

Resumen

El Papa León XIV en este discurso agradece a la Capilla Musical Pontificia Sixtina por su concierto que nos invita a reflexionar sobre el misterio de la Navidad a través del lenguaje de la música y el canto. Resalta que en todas partes del mundo, en diferentes idiomas, la celebración del nacimiento de Jesús se expresa con música, recordando que los ángeles cantaron 'Gloria a Dios y paz en la tierra'. También subraya la importancia de escuchar en el silencio el mensaje del Señor y pide por los niños que viven en situaciones difíciles, pidiendo justicia y paz. Podcast creado por igles-ia.es

Frases destacadas

“Deseo dar las gracias a la Capilla Musical Pontificia Sixtina , que en este concierto nos ha hecho meditar sobre el misterio de la Navidad con el lenguaje de la música y el canto, un lenguaje capaz de hablar no solo a la mente, sino también al corazón.”

“No hay Navidad sin cantos.”

“Que el Señor, a quien hemos querido elevar esta noche nuestros cantos de alabanza, escuche el gemido silencioso de estos pequeños y conceda al mundo, por intercesión de la Virgen María, justicia y paz.”

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Eminencias, Excelencias, distinguidas autoridades, queridos hermanos y hermanas: Deseo dar las gracias a la Capilla Musical Pontificia Sixtina , que en este concierto nos ha hecho meditar sobre el misterio de la Navidad con el lenguaje de la música y el canto, un lenguaje capaz de hablar no solo a la mente, sino también al corazón. Felicito al maestro director Monseñor Marcos Pavan y al maestro de los Pueri Michele Marinelli. No hay Navidad sin cantos. En todo el mundo, en todas las lenguas y naciones, el acontecimiento de Belén se celebra con música y canto. Y no puede ser de otra manera, ya que el mismo Evangelio cuenta que, cuando la Virgen María dio a luz al Salvador, los ángeles en el cielo cantaban «Gloria a Dios y paz en la tierra» . ¿Quiénes fueron los espectadores y testigos de aquel primer «concierto de Navidad»? Fueron, como sabemos, unos pastores de Belén que, después de ver al Niño en el pesebre, junto a María y José, regresaron alabando y dando gracias a Dios . Y me gusta pensar que lo hicieron también cantando y tal vez tocando alguna flauta rudimentaria. Pero hay otro lugar donde resonó la música celestial en aquella noche santa. Un lugar silencioso, recogido, muy sensible: me refiero, naturalmente, al corazón de María, la mujer elegida por Dios para ser la Madre del Verbo encarnado. Aprendamos de ella a escuchar en el silencio la voz del Señor, para seguir fielmente la parte que Él nos confía en la partitura de la vida. Queridísimos, quisiera dedicar este concierto a los niños que, en muchas partes del mundo, han vivido esta Navidad sin luces, sin música, sin siquiera lo necesario para la dignidad humana, y sin paz. Que el Señor, a quien hemos querido elevar esta noche nuestros cantos de alabanza, escuche el gemido silencioso de estos pequeños y conceda al mundo, por intercesión de la Virgen María, justicia y paz. Gracias, una vez más, a la Capilla Sixtina, y ¡feliz año nuevo a todos ustedes! [Aplausos] Me atrevo a invitar a todos a cantar el Pater Noster en esta hermosa Capilla Sixtina. [Canto y bendición] ¡Feliz año nuevo a todos!