Ángelus 26 de abril de 2026 · Semana del 20 de abril de 2026

Regina Caeli, 26 de abril de 2026

Resumen

En este Ángelus, el Papa León XIV nos recuerda que Jesús es el Buen Pastor, que nos llama y guía con amistad, ofreciendo vida en abundancia. Nos invita a vigilar nuestros corazones y rechazando a los 'ladrones' que buscan robarnos la paz y la libertad. Podcast creado por igles-ia.es

Ideas clave

  • Jesús se presenta como el Buen Pastor que conoce, llama y guía a sus ovejas, ofreciéndoles vida en abundancia.

  • Los 'ladrones' representan peligros que pueden robar nuestra alegría, libertad y dignidad, como prejuicios, ideas erróneas y estilos de vida superficiales.

  • La confianza en Cristo como pastor es fundamental para proteger nuestro corazón y vivir en paz y plenitud.

  • El aniversario de Chernóbil nos recuerda los riesgos del uso irresponsable de tecnologías poderosas y la necesidad de discernimiento y responsabilidad en su empleo.

  • El Papa invita a la comunidad a fortalecer la oración, la responsabilidad social y la protección del medio ambiente como caminos hacia la paz y la vida plena.

Frases destacadas

“El ladrón no viene sino para robar, matar y destruir.”

“Yo he venido para que las ovejas tengan Vida, y la tengan en abundancia.”

“Nos conoce, nos llama por nuestro nombre, nos guía y, como hace un pastor con sus ovejas, viene a buscarnos cuando estamos perdidos y venda nuestras heridas cuando estamos enfermos.”

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Hermanos y hermanas, ¡buenos días y feliz domingo! Al continuar nuestro camino por el tiempo pascual, el Evangelio de hoy nos presenta las palabras de Jesús, que se compara con un pastor y luego con la puerta del redil . Jesús contrasta al pastor con el ladrón. De hecho, afirma: «Les aseguro que el que no entra por la puerta en el corral de las ovejas, sino que salta por otro lado, es un ladrón y un asaltante» . Y más adelante, de modo aún más claro: «El ladrón no viene sino para robar, matar y destruir. Pero yo he venido para que las ovejas tengan Vida, y la tengan en abundancia» . La diferencia es clara: el pastor tiene un vínculo especial con sus ovejas y, por lo tanto, puede entrar por la puerta del redil; si alguien, en cambio, necesita saltar la cerca, entonces sin duda es un ladrón que quiere robar las ovejas. Jesús nos dice que está unido a nosotros por una relación de amistad: nos conoce, nos llama por nuestro nombre, nos guía y, como hace un pastor con sus ovejas, viene a buscarnos cuando estamos perdidos y venda nuestras heridas cuando estamos enfermos . Jesús no viene como un ladrón para robarnos la vida y la libertad, sino para guiarnos por el camino correcto. No viene a secuestrar ni a engañar nuestra conciencia, sino a iluminarla con la luz de su sabiduría. No viene como si fuera a contaminar nuestras alegrías terrenales, sino a abrirlas a una felicidad más plena y duradera. Quienes confían en Él no tienen nada que temer; Él no menosprecia nuestra vida, sino que viene a dárnosla en abundancia . Hermanos y hermanas, estamos invitados a reflexionar y, sobre todo, a vigilar nuestros corazones y nuestras vidas, porque quienes entran en ellos pueden multiplicar la alegría o, como un ladrón, pueden robárnosla. Los “ladrones” pueden adoptar muchos rostros: son aquellos que, a pesar de las apariencias, coartan nuestra libertad o no respetan nuestra dignidad; son creencias y prejuicios que nos impiden tener una visión clara de los demás y de la vida; son ideas erróneas que pueden llevarnos a tomar decisiones negativas; son estilos de vida superficiales o consumistas que nos vacían interiormente y nos impulsan a vivir siempre fuera de nosotros mismos. Y no olvidemos tampoco a esos “ladrones” que, saqueando los recursos de la tierra, librando guerras sangrientas o alimentando el mal en cualquiera de sus formas, no hacen más que arrebatarnos a todos la posibilidad de un futuro de paz y serenidad. Podemos preguntarnos: ¿quién queremos que guíe nuestras vidas? ¿Quiénes son los “ladrones” que han intentado entrar en nuestro interior? ¿Lo han logrado, o hemos podido rechazarlos? Hoy el Evangelio nos invita a confiar en el Señor: Él no viene a robarnos nada; al contrario, es el Buen Pastor, que multiplica la vida y nos la ofrece en abundancia. Que la Virgen María nos acompañe siempre en nuestro camino e interceda por nosotros y por el mundo entero.