Resumen
En este mensaje, el Papa León XIV invita a los jóvenes a ser valientes y fortalecer su fe mediante la comunidad y el testimonio. Nos recuerda que la presencia viva de Cristo en medio de nosotros es el fuego que nos impulsa a salir de la comodidad y vivir en unión. ¡Unidos en Cristo, podemos reavivar la esperanza y dar testimonio de amor! Podcast creado por igles-ia.es
Frases destacadas
“La certeza de la presencia viva del Señor en medio de nosotros es el fuego interior que nos impulsa a ser valientes.”
“Y lo que experimenten en esta Jornada no lo guarden sólo para ustedes, que no quede sólo en las fotos de sus celulares o en videos de las redes sociales, compártanlo, refléjenlo con sus vidas.”
“Que ella interceda por ustedes, para que sean 'sal y luz' de Cristo en esta querida tierra peruana.”
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Queridos jóvenes:
Ha llegado el momento tan esperado y que han preparado con tanto entusiasmo durante los últimos meses: la Jornada Nacional de la Juventud en Chulucanas. Gracias de corazón por haber respondido a esta iniciativa, que renueva y fortalece la vida de la Iglesia.
El lema que los convoca en este encuentro es: "Sé valiente, Cristo vive". Precisamente la certeza de la presencia viva del Señor en medio de nosotros es el fuego interior que nos impulsa a ser valientes y a salir de la comodidad del individualismo, para formar parte de una comunidad de hermanos y hermanas en la fe, para forjar verdaderos lazos de amistad y dar así testimonio de que es posible vivir unidos en Cristo.
Los invito a abrir sus corazones de par en par para acoger los dones que el Señor quiera derramar sobre ustedes durante estos días. Y lo que experimenten en esta Jornada no lo guarden sólo para ustedes, que no quede sólo en las fotos de sus celulares o en videos de las redes sociales, compártanlo, refléjenlo con sus vidas, porque muchas personas necesitan hoy ese testimonio alegre y contagioso que un joven enamorado de Cristo puede transmitir. No tengan miedo de ser instrumentos de Dios para reavivar la esperanza de tantos, de tantos corazones que sufren.
Los encomiendo a la materna intercesión de Nuestra Señora de la Evangelización. Que ella interceda por ustedes, para que sean "sal y luz" de Cristo en esta querida tierra peruana. ¡Que Dios los bendiga!
Y la bendición de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, decienda sobra ustedes. Amen!