Discurso 28 de agosto de 2026 · Semana del 24 de agosto de 2026

Delegación de la Sociedad de San Vicente de Paúl de los Estados Unidos de América (28 de agosto de 2026)

Resumen

En este discurso, el Papa León XIV expresa su gratitud y aliento a quienes sirven a la Sociedad de San Vicente de Paúl en Estados Unidos. Destaca que la oración y la justicia social son inseparables y que el servicio nace del amor cristiano, fortaleciendo la fe y la comunidad. Podcast creado por igles-ia.es

Frases destacadas

“San Vicente de Paúl demostró que la oración y la justicia social no solo son complementarias, sino que, de hecho, son inseparables.”

“Dios no se deja superar en generosidad hacia quienes los sirven.”

“El cuidado de los demás, cuando nace del amor, no solo ayuda a quienes están en necesidad, sino que también abre el corazón de quien da a la gracia de Dios.”

Leer el texto íntegro del documento
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. ¡La paz esté con ustedes! Buenos días a todos. Bienvenidos. Gracias por su paciencia. Excelencias, queridos amigos: con gran alegría les saludo cordialmente a todos ustedes, y espero que su estancia en Roma, en la Ciudad Eterna, fortalezca su fe y profundice su deseo de servir al Señor y a su Iglesia. Les agradezco especialmente su devoto servicio a la Sociedad de San Vicente de Paúl y, a través de ella, a sus hermanos y hermanas en todos los Estados Unidos de América. De hecho, al ofrecer libremente sus dones y talentos otorgados por Dios, dan un testimonio elocuente de su fe al servicio de la edificación del Reino de Dios. Al mismo tiempo, los aliento a profundizar su relación con nuestro Señor, para que su gracia pueda seguir guiando y fortaleciendo su servicio. San Vicente de Paúl demostró que la oración y la justicia social no solo son complementarias, sino que, de hecho, son inseparables. Por lo tanto, espero que continúen recurriendo a su patrón celestial con el fin de seguir su ejemplo y pedir su intercesión. Además, como lo recordé en Dilexi te , san Agustín enseñaba la naturaleza cristocéntrica del cuidado de los pobres y sostenía que Dios no se deja superar en generosidad hacia quienes los sirven. Por lo tanto, creemos que el cuidado de los demás, cuando nace del amor, no solo ayuda a quienes están en necesidad, sino que también abre el corazón de quien da a la gracia de Dios . Queridos amigos, los exhorto, pues, a que siempre se entreguen a sí mismos. De esta manera, la gracia del Señor purificará constantemente sus corazones y sus mentes, y reconocerán más fácilmente a Cristo en su prójimo, tanto en las personas a quienes atienden como en aquellas con quienes trabajan. Por último, cuando regresen a sus hogares, sepan que lo hacen acompañados por mis oraciones. En especial, les pido que transmitan mis cordiales