Resumen
Este mensaje del Papa Francisco en Río de Janeiro invita a reflexionar sobre la justicia ecológica y la importancia de construir puentes de integración entre las Américas y la Península Ibérica. En un año jubilar de esperanza, nos anima a trabajar por un cuidado común y a seguir construyendo un mundo más justo y solidario. Podcast creado por igles-ia.es
Frases destacadas
“A ustedes, los rectores universitarios, quiero animarles en esta misión que han asumido: a ser constructores de puentes de integración entre las Américas y con la Península Ibérica.”
“Agradezco a todos sus esfuerzos y su trabajo. Les animo a seguir construyendo puentes.”
“Y quisiera terminar dando la bendición, confiando en la gracia de Dios que nos acompañe siempre: La bendición de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre ustedes que les acompañe siempre.”
Leer el texto íntegro del documento
Estimados hermanos y hermanas, quiero enviar este saludo, un saludo grande, a la Red de Universidades para el Cuidado de la Casa Común. Sé que están reunidos en la Pontificia Universidad Católica de Río de Janeiro y tienen este hermoso motivo del 10º aniversario del documento del Santo Padre Francisco, la Encíclica Laudato si’. Sé que van a hacer un trabajo sinodal de discernimiento como preparación para la COP30. Van a reflexionar juntos sobre una posible remisión entre la deuda pública y la deuda ecológica, una propuesta que elPapaFrancisco había sugerido en su mensaje para la Jornada Mundial de la Paz.
Y eneste año jubilar, año de esperanza, es tanto importante este mensaje. A ustedes, los rectores universitarios, quiero animarles en esta misión que han asumido: a ser constructores de puentes de integración entre las Américas y con la Península Ibérica,
trabajando por una justicia ecológica, social y ambiental.
Agradezco a todos sus esfuerzos y su trabajo. Les animo a seguir construyendo puentes.
Y quisiera terminar dando la bendición, confiando en la gracia de Dios que nos acompañe siempre:
La bendición de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre ustedes que les acompañe siempre.
Amén.